En el ámbito laboral, especialmente dentro de la administración pública, es habitual escuchar términos como días moscosos, días canosos o días de libre disposición. Aunque forman parte del día a día de muchos empleados públicos, no siempre está claro cómo funcionan, cuántos corresponden o en qué se diferencian de otros permisos como los asuntos propios. En este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber sobre los días moscosos de los funcionarios, su normativa y su cálculo.
¿Qué son los días moscosos?
Los días moscosos, también conocidos como días de libre disposición, son jornadas laborales a las que el trabajador puede faltar sin necesidad de justificar el motivo, siempre que respete el procedimiento interno de solicitud. En la práctica, funcionan como un día personal en el trabajo, pensado para atender asuntos personales o necesidades puntuales.
Aunque popularmente se asocian a los funcionarios, en algunos casos los días de asuntos propios también aparecen en determinados convenios colectivos, bajo la denominación de asuntos propios convenio o días personales al año.
¿Cuál es el origen de los días moscosos?
El término “moscosos” tiene su origen en los años 80 y se atribuye al entonces ministro Javier Moscoso, quien reconoció formalmente este derecho para los empleados públicos. Desde entonces, la figura se ha mantenido y evolucionado dentro de la normativa de función pública, incorporando también días adicionales para funcionarios en función de la antigüedad.
¿Qué diferencia a los días canosos de los días moscosos?
Aunque suelen mencionarse juntos como moscosos y canosos, no son lo mismo.
- Los días moscosos son los días base de libre disposición.
- Los días canosos son días por antigüedad, que se conceden al cumplir determinados tramos de servicio (por ejemplo, a partir de los 15 o 20 años trabajados).
En resumen, los canosos son un complemento a los moscosos y premian la permanencia en la administración.
¿Los días moscosos o de asuntos propios se pagan?
Sí. Tanto los días de asuntos propios como los días de libre disposición son retribuidos, es decir, no suponen descuento salarial, siempre que estén correctamente solicitados y concedidos conforme a la normativa aplicable.
La normativa de los días de libre disposición
Los días moscosos se regulan principalmente en la normativa de función pública estatal, autonómica o local. En el caso del sector privado, su existencia depende de lo que establezca el convenio colectivo.
Es importante no confundir esta figura con lo regulado en el Estatuto de los Trabajadores 2026, ya que este marco legal no reconoce de forma general los días moscosos, sino que permite su inclusión a través de negociación colectiva como días de asuntos propios u horas de asuntos propios.
¿Cómo funcionan los días moscosos y cuántos te corresponden?
Con carácter general, los funcionarios disponen de 6 días de libre disposición al año, a los que se pueden sumar días adicionales por antigüedad (los ya mencionados días canosos).
| Antigüedad | Días de libre disposición |
|---|---|
| Menos de 15 años | 6 días |
| 15 años cumplidos | 7 días |
| 20 años cumplidos | 8 días |
| 25 años cumplidos | 9 días |
| 30 años cumplidos o más | 10 días |
Nota: esta contabilización puede variar según la administración o el convenio aplicable.
Ejemplos prácticos del cálculo de días de libre disposición
Algunos ejemplos prácticos del cálculo de días de libre disposición son:
- Funcionario con 10 años de antigüedad: dispone de 6 días moscosos.
- Funcionario con 18 años de antigüedad: tiene 6 días base + 1 día canoso.
- Funcionario con 28 años de servicio: puede disfrutar de hasta 9 días personales al año.
¿Como solicitar un día moscoso?
Solicitar un día moscoso es un procedimiento sencillo, aunque puede variar ligeramente según el organismo.
Revisar la normativa interna
Antes de solicitarlo, conviene comprobar las reglas internas sobre plazos, límites y posibles periodos restringidos.
Presentar la solicitud
Normalmente se realiza a través de la intranet, aplicación de recursos humanos o formulario oficial.
Respetar los plazos
Algunas administraciones exigen solicitarlo con varios días de antelación, salvo casos excepcionales.
Esperar la autorización
El disfrute está sujeto a necesidades del servicio, por lo que debe ser aprobado por el responsable correspondiente.
En definitiva, los días moscosos son una herramienta clave para la conciliación y la gestión de los asuntos personales del personal laboral y funcionario. Conocer la diferencia entre días de libre disposición y asuntos propios, así como los derechos asociados a la antigüedad, es esencial para planificar el tiempo personal de forma correcta y conforme a la normativa vigente.